La inexistencia de altruismo


Hasta la vida misma a cambio de una causa justa, ese trueque, el cambio más desinteresado posible, parece haber desaparecido en nuestros notables políticos, hoy en día notables por su capacidad de ser anti-pueblo, de defender intereses individuales ante cualquier escenario, puede que hasta el fin del mundo como lo conocemos no sea suficiente para hacer cambiar de opinión a ellos, la representación cabal de una mula necia, que no se mueve sea por miedo o por odio, sin importar la determinación del arriero.


Debemos entender que el neoliberalismo es una ideología, una doctrina que cohesiona las ideas más mezquinas existentes, el individualismo poderoso que junto con la sed de un crecimiento infinito del mercado  ha enfermado las mentes de muchos humanos que ahora, como políticos, defienden a cabalidad y sin importar las consecuencias los intereses de su gremio, de esos pocos individuos que se han enriquecido con la desgracia de nosotros, la mayoría, nosotros que contamos con un paupérrimo sueldo en comparación con las riquezas desmedidas de estos especuladores insensatos, y también con los muertos que han dejado los gritos enfurecidos del pueblo lastimado. Es por eso inaceptable  la negligencia cometida el día de ayer, al sacrificar recursos viales para combatir  la pandemia del Covid-19, que terminarán en la mano “invisible” de la bolsa norteamericana.


Recordar a Salvador Allende, quien se quitó la vida al último momento,  cuando la dictadura militar devoraba con sus bombas al Palacio de la Moneda, me deja un sabor agridulce, su altruismo implicó el fin de su vida física, pero su ejemplo resuena en estos momentos donde la sentencia de muerte de muchos compatriotas ecuatorianos se ha firmado como el pago de los bonos a Wall Street. Así vemos actuar al neoliberalismo, a la ideología que niega la ideología, a la máquina de pobres, de miseria. Espero que una fe ciega nos gane, que notemos la inoperancia criminal de un gobierno que prefiere muerte antes que bienestar, seamos más coherentes, pensemos como comunidad,  y seamos altruistas como los ejemplos del pasado. 

Escrito por Antonio Trujillo Rivadeneira.


Comentarios

Entradas populares de este blog

El hombre controlador del universo

La modernidad como puerta de entrada para una democratización política en el Ecuador a principios del siglo XX

La distensión del tiempo en el sujeto moderno